ARCHDIOCESE OF MIAMI

 

Metropolitan Tribunal

REGARDING THE LEGITIMACY OF CHILDREN

From time to time, those working in a Tribunal will hear the question, “But what about the children? What do I tell them if you tell me that my marriage was invalid?"  On the surface, the answer to that question is relatively easy and is found in Canon 1137:

“Children conceived or born of a valid or putative marriage are legitimate;”

and in Canon 1061 §3:

“An invalid marriage is called putative if it has been celebrated in good faith by at least one of the parties, until both parties become certain of its nullity.”

This position, so succinctly captured in the revised Code of Canon Law, reflects the belief and teaching of the church that developed over a period of time, dating back to at least the Middle Ages.

  Children of above-described marriages enjoy the same status in the Church as do children of a valid marriage.  While there indeed may be scars from the fact that the two people they loved most are civilly divorced and have received an annulment, there is no stigma attached to them or their parents by the Church.

Thus, a young man whose parents' marriage has been declared null could, if it was his vocation, become a priest, a bishop, and even the Pope. It is important to bear in mind that the notion of legitimacy and putative marriages are merely legal constructions and do not as such have either moral or spiritual implications.

 

 

               EN REFERENCIA A LA LEGITIMIDAD DE LOS HIJOS

 

Para aquellos que trabajan en el Tribunal estas preguntas son muy corrientes: "¿Que consecuencia trae una Anulación para los hijos? ¿Cómo se Ies explica que el matrimonio de sus padres fue declarado invalido?  La respuesta es relativamente fácil y se encuentra en el Canon 1137:

            "Son legítimos los hijos concebidos o nacidos de matrimonios validos o putativos."

y el Canon 1061 §3:

"El matrimonio invalido se llama putativo, si fue celebrado de buena fe al menos por uno de los contrayentes, basta que ambos adquieran certeza de la nulidad."

La revisión del Código de Derecho Canónico refleja brevemente las enseñanzas y creencias de la Iglesia establecidas desde la Edad Media y que se han desarrollado a través de los tiempos.

Los hijos de los matrimonios descritos anteriormente en dichos Cánones tienen la misma posición ante la sociedad que los hijos de los matrimonios validos.  Es posible que ellos presenten cicatrices por lo sufrido a través del divorcio de las dos personas que más quieren, pero la Iglesia no les crea un estigma ni a ellos ni a sus padres.

Asimismo, el joven cuyos padres se han divorciado y la Iglesia ha declarado nulo dicho matrimonio, puede, si es esa su vocación, llegar a sacerdote, obispo, y hasta Papa.  Es importante mantener en mente que la noción del matrimonio legítimo y putativo son términos legales y que no tienen repercusión moral o espiritual.

 

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